Coaching Educativo

EL EFECTO PIGMALIÓN EN LAS AULAS

EL EFECTO PIGMALIÓN EN LAS AULAS

Como profesores tenemos la responsabilidad de estar atentos a nuestras creencias previas y expectativas sobre los alumnos, ya que pueden afectar tanto a su comportamiento (Experimento de Elliot)  como a su rendimiento (Experimento de Rosenthal).

 ¿Sabemos los profesores, cómo inducir expectativas de éxito en nuestros alumnos?

 Un ejemplo: Diálogo de inicio de curso. Asignatura de matemáticas 3 ESO.

-  DIÁLOGO 1: hay un salto enorme en esta asignatura de 2º a 3º.  La cosa se complica mucho y ya os advierto que no va ser fácil aprobar. Quien no tenga una buena base o lleve las matemáticas de 2º suspendida, ya se puede ir despidiendo.

-  DIÁLOGO 2: Este año os espera un curso lleno de retos que todos podréis superar con lo que ya sabéis y con lo que aprenderéis. Será fácil si os ponéis a ello desde el primer día.

En el primer caso, solo el alumno que tenga la capacidad podrá obtener buenos resultados; no hay margen para la mejora a través del esfuerzo y el estudio, por lo que el que tenga malas experiencias enseguida se desmoralizará.

Es evidente que los alumnos son responsables de su motivación intrínseca y de su voluntad…pero creo que no solo ellos; ¿no será más bien,  una responsabilidad compartida?.

A modo de ejemplo dos experimentos:

- EFECTO DE LAS EXPECTATIVAS SOBRE EL COMPORTAMIENTO

Documental “una clase dividida Experimento de Elliot: “Ojos azules vs. ojos marrones”.

- EFECTO DE LAS EXPECTATIVAS SOBRE EL RENDIMIENTO ESCOLAR

 Efecto Pigmalión en el aula: Experimento de Robert Rosenthal y Leonore Jacobson.

En una escuela de primaria  se realizaron  una serie de tests de inteligencia  que pretendían predecir el desarrollo académico.  Se  seleccionaron al azar un grupo de estudiantes y les dijeron a los profesores que este grupo tenían altas capacidades y que tendrían grandes mejoras académicas durante el curso.  A los niños no se les comentó que los profesores tenian expectativas sobre ellos y nunca lo supieron.

Cuando evaluaron a los alumnos un año después, se vio que el rendimiento de los alumnos elegidos  al azar mejoró considerablemente  durante el curso debido a que las expectativas de los maestros afectaron realmente al rendimiento de los alumnos. Este experimento demuestra  lo que se conoce en psicología como  Efecto Pigmalión o profecía autocumplida,

Rosenthal consideró cuatro factores que influyen en la comunicación de estas expectativas:

1) Se genera un clima emocional más cálido y cercano. Es decir, eran más amables con ellos tanto en la comunicación verbal como no verbal que permite transmitir  de manera inconsciente las emociones a través de gestos, expresiones faciales, tono de voz, miradas, sonrisas,…

2)  Recursos. Se enseña más materia y  se les proporciona mas material a los niños de los que se espera mas. El profesor se esfuerce más para explicar nuevos contenidos académicos y es más exigente.  Esto no ocurre con los alumnos que el profesor cree que son menos inteligentes; si piensa que no puede aprender tampoco se le ayuda mucho.

3) Oportunidad de respuesta. Se les pregunta más y se les ayuda más en las respuestas al sugerirles alternativas, les interrumpe menos, les da más oportunidades de respuesta  y más tiempo para responder.

4) Retroalimentación. Se les elogia más. Cuanto más se cree en el niño más se le alaba para que pueda obtener el mejor resultado. Si el profesor no cree en la capacidad del  alumno puede aceptar una respuesta incorrecta o incompleta y no le aclara cual podría haber sido al respuesta buena pues piensa que no es lo suficientemente inteligente  para dar esta aclaración adicional.

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Gema Gonzalez

Especialista en Pedagogía Terapéutica, Psicopedagoga y Coach Educativa.

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